5.28.2006

DIARIO DE VENUSVILLE

Por fin tenemos página web. El Diario de Venusville es EL fanzine dedicado al cine más cañero de la galaxia. Reuniendo a los más ilustres redactores muties de Marte (Ray Z, Mr. Moore, Chema Pamundi, Dr. Bishop, Beto, Da2, Dr. Dolpendorf, el Hombre de Boston, este vuestro humilde servidor y muchos otros más) alrededor de las más magnas obras del cine que mola, Venusville alcanza finalmente el hiperespacio. Disponible principalmente en versión papel (por subscripción) por fin podreis disfrutar tambien de la inmediatez del mundo blogger en Venusville. No dejeis de visitarnos.

5.27.2006

MEDIANÍAS

Reflexionando sobre los halflings me di cuenta de que es algo bastante humillante. Pensad en ello… una raza que como tal se hacen llamar “medianos”. ¿Medianos respecto a qué?, ¿a la medida de un humano?, ¿a la de un elfo?, ¿un enano?. Lo de los enanos no está tan mal, tan sólo es un adjetivo que siempre será mejor que “bajos” o algo así, pero que a la vez en un contexto de un mundo de fantasía no resulta insultante. Pero lo de los medianos no me acaba de convencer.

Deberían tener un nombre propio para ellos mismos como raza. Tolkien los llamó Hobbits, un nombre elegante y resultón. Desgraciadamente al ser un nombre totalmente propiedad de Tolkien no pudo ser usado en los demás mundos, juegos y escenarios. Lejos de estrujarse las meninges, les llamaron “medianos” y a correr.

Sin embargo cabe destacar el mundo de campaña de Dragonlance, que por fin optaron por el buen camino y les llamaron Kenders. Sin ser un gran fan de ese escenario, me encantaría que D&D hubiese unificado conceptos y cerrado filas alrededor de este nombre.

A nosotros (de habla no inglesa) todavía nos salvamos porque muchos les llamamos “halflings”, que al ser un término ubicado lejos de nuestros idiomas habituales nos puede sonar más o menos bien. Pero el caso es que según el libro oficial deberíamos llamarles “medianos”.

Algo parecido les ocurre a los semielfos (half-elves). ¡¿Pero qué mierda de orgullo de raza van a tener esta gente llamándose medio algo?!. Es como si (y por favor colocaos en el marco mental correcto) en el mundo real a los mulatos les llamásemos seminegros o medioblancos; sería muy chungo, ¿no?. Para Eberron, el amiguete Keith Baker se sacó de la chistera el nombre Khoravar para los semielfos, nombre chanante y original, y hasta se molestó en darles una cierta entidad como raza independiente en este artículo.

Y con todo esto todavía nos quedan los semiorcos. En Midnight todavía hay más razas mestizas como los Elfianos (elfos en miniatura), los Enomos (Gnomo + Enano) y los Enorcos (Orco + Enano). Las posibilidades pueden ser infinitas, pero no estaría mal que por el camino alguien pensara en nombres mejores.


5.19.2006

Yo y mi sombra

Seguro que todos conocéis a Kevin Smith, Silent Bob, el tío que dirigió Clerks y otras pelis (con ciertos altibajos de calidad, para qué engañarnos), que escribió los cómics de Daredevil y Green Arrow. El tipo es conocido también por tener una relación bastante cercana con sus fans a través de su blog "My Boring Ass Life" (algo así como "Mi vida aburrida de cojones").


Smith también suele hacer giras por universidades en las que la audiencia le pregunta cosas y el responde en plan stand-up comedian. Una de estas giras se editó en DVD bajo el nombre "An evening with Kevin Smith" (en agosto sale en USA la segunda parte "Evening Harder"), y si buscais "Kevin Smith" en YouTube encontrareis más de un corte de estas giras. Son bastante cachondos.

El caso es que durante una de las interpelaciones le preguntaron por como había llevado los años de adicción a la heroína del amigo Jason "Jay" Mewes. Smith se explayó con las anécdotas y los chistes. Al poco tiempo la prensa empezó a decir "Kevin Smith humilla a su amigo en público" y cosas así. Kevin Smith se agobió bastante e inauguró en su blog una serie de nueve entradas relatando detalladamente el proceso que vivió en primera persona con la drogadicción de Mewes, las tituló "Me and my shadow". Para los que podáis leer inglés, os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo. Es un relato directo, hermoso, duro y de un nivel humano brutal. Hasta los de Newsweek le dedicaron una referencia no hace demasiado. Vale la pena.

5.18.2006

AYUDA A TU DJ

Ahora si, esto ya va en serio. Cada viernes jugamos nuestra campaña de Dungeons and Dragons, se desarrolla en el mundo de Birthright. Mi personaje es un monje Khinasi, ya os daré más detalles sobre nuestra partida con el tiempo. Ahora mismo somos seis jugadores más el DJ, pero hemos llegado a ser hasta diez personajes a la vez. El trabajo del DJ es encomiable pero muchas veces dificil, y en contra de la creencia general, éste no puede estar en todas partes a la vez. Hablando ya desde mi propia experiencia como DJ a lo largo de los años, cuando uno arbitra lo primero que quiere es que todo el mundo se lo pase bien durante la partida, uno mismo incluido. Así pues todos agradecemos la implicación de los jugadores. ¿Qué puedes hacer tu como jugador para facilitarle el trabajo a tu DJ?

Reglas.
Puedes intentar conocer las reglas del juego. Parece más que obvio, pero seguro que todos conocemos a este jugador que tras dos años de campaña sigue sin haberse leido ni un capítulo del “Manual del jugador”, que se niega a entender las reglas de flanqueo o que no hay manera de que cuente bien las casillas de movimiento ni a la de tres. Si eres ese jugador, amigo, haz feliz a tu DJ, consigue unas reglas, léelas y cúrratelo un poco.

Igualmente siempre existe la figura del máster asistente. Este nunca suficientemente bien ponderado samaritano es la mano derecha del DJ. El jugador que localiza las reglas de presa mientras el DJ titular sigue controlando el encuentro sin que este se interrumpa, el que determina el efecto concreto de ese conjuro que se encuentra en un manual no oficial... cualquier reacción que ayude a agilizar la sesión siempre es bienvenida.

Iniciativa en combate.
Esta es mi función en el grupo. Normalmente es el mismo DJ quien se ocupa de controlar la inciativa, pero cualquier jugador facilmente puede ocuparse de esto liberandole de otra carga. Al principio solíamos utilizar un papel donde escribíamos los nombres de los personajes y los íbamos borrando y recolocando según convenía. Cuando éramos diez Pjs más otros tantos enemigos en danza, el sistema terminó demostrándo ser un follón considerable.

Más tarde descubrimos la utilidad de las cartas. La gente de The Game Mechanics disponen gratuitamente en su web de estas tarjetitas que podeis descargar e imprimir. El DJ se reserva unas cuantas para él y en cuanto aparce un nuevo contendiente el resposable de las iniciativas lo pone en su lugar correspondiente y listos. Si hay acciones retrasadas o preparadas, se tienen en cuenta dejando sus cartas aparte y a mano. Finalmente terminé diseñándome mis propias cartas, con los datos justos que podría necesitar como jugador para mi conveniéncia, ya que las otras tienen un montón de datos útiles para el DJ, pero que en nuestro caso no necesitamos.

Hay otros sistemas, sé que Monte Cook utiliza una pizarra veleda con los nombres de los PJS escritos en tiras magnéticas. Lo que os vaya mejor, pero controlar las iniciativas es una estupenda manera de echarle una mano al DJ.

Miniaturas.
En cada grupo siempe hay un tipo con un poco de gracia con los pinceles y las miniaturas. Aparte de intentar de que cada PJ tenga su propia miniatura lista y llena de colores, píntale unos cuantos monstruitos al jefe, díle lo que tienes y sugierele que los utilice cuando los necesite. No sería normal que te dijera “para la sesion de hoy tráeme un contemplador y tres trolls por favor”, porque lo primero que harías sería mirarte el Manual de Monstruos para comprobar el mejor método para cargaroslos; pero siempre podeis tener a mano una selección de bichos por lo que pueda ser.

Más adelante trataré en profundidad el tema de las miniaturas, pero como nota introductória recomiendo mirarse las minis de Reaper y Magnificent Egos para personajes y mostruos en concreto, y las cajas de Warhammer o El señor de los anillos para tropas más numerosas.

En caso de que las pinturas no sean lo vuestro, echadle mano a algunas cajitas de “D&D miniatures”, de distintas series a ser posible. Fácil, no muy caras y listas para jugar. Además, tampoco espereis que el DJ compre todo el material, ¡estiraos un poco tios!. Con una cajita de minis por jugador conseguireis tener una hermosa variedad de enemigos a vuestra disposición.

Cocinitas. Muchas veces el DJ preferirá jugar en su casa, es mi caso por ejemplo. Esto tiene el riesgo de encontrarse, como me vi en una ocasión, en el sórdido caso de estar haciendo la cena y arbitrando a la vez. Como imaginareis no es la situación ideal. Organizaros entre todos para hacer la compra, coordinar los piltrachos, patatas, refrescos y demás marranadas. La labor del DJ es prepararse la partida, la de los jugadores es preparar el cátering.

Incluyo tambien en esta categoría al jugador con coche. En caso de que jugueis en casa de uno hasta las tantas de la madrugada (como nosotros), el hecho de que alguien haga de chófer y transporte a los que vivan más lejos hasta casa se agradece enormemente.

Estoy seguro de que la mayoria de estas observaciones son de perogrullo para todo el mundo; pero amigos Djs, así como el que no quiere la cosa, podeis sugerir a vuestros jugadores que se pasen por aquí y tomen alguna nota de lo apuntado.

LA PROFECÍA

Mal comienzo tengo. Debo subrayar que esto es una EXCEPCIÓN y que además es que a mi (por lo general) no me gusta el futbol! pero es que una Champions no se gana cada día. Me gusta la Superbowl y esto es lo que nos queda más cerca... ¡Todo fué salir Damien y liarla! Visca!.

HOLA

Supongo que un “hola” es la mejor manera de empezar con esto. Como voy a ir escribiendo este blog segun me vaya viniendo, la temática puede ser de lo más variada. De todos modos, imagino que los juegos, los cómics y el cine van a ir apareciendo regularmente. Espero que mi inconstáncia sea una excepción y me permita asistir este espacio regularmente, y que mis temas os interesen lo suficiente como para volver a visitarme de vez en cuando. Aquí estaremos.