8.08.2006

THE GREEN MILL

Si intentas buscar alguna cosa ligeramente relacionada con la mafia en Chicago hoy en dia... buena suerte porque apenas existe. Todos los locales emblematicos los han desrrumbado, reconstruido, convertido en hoteles o son domicilios particulares. Lo han olvidado. Agobiado les he preguntado a la gente del hostel, me han dicho que hay un tour de los Intocables bastante caro y chungo... no hay mucho que ver. Pero una chica me ha referido a un bar alejado del centro, hacia el norte, "The Green Mill".

Desde fuera parece un bar chungo, desde dentro lo es mucho mas. Apenas habia luz, todo bastante sucio, mal decorado. Una radio vieja al lado de la caja registradora y un cartel que indica la edad minima para entrar. Detras de la barra estaba Jennie, una viejuna con los dedos amarillos de fumar y apenas sin encias, con unos dientes larguisimos. Pido una Guiness mientras me fijo en un mural de madera esculpido donde aparece Al Capone en ese mismo bar, comiendo Spaggetti, rodeado de chicas y un gran ambiente; polis entrando por la puerta y una especie de rondalla que cuenta lo bien que se lo pasa Al en este sitio.

Junto a mi un senyor mayor comenta que la Guiness es mas barata alla donde nacio, Irlanda. Vino con diez anyos a EEUU y nunca ha vuelto a salir. Me pregunta como he llegado aqui, les digo que me lo han aconsejado por la musica, por la noche tocan Jazz en vivo. Mientras, escruto el local en busca de mas rastros que me transporten a los anyos 20.

Entra una pareja, son eslovacos y se unen a la conversacion. Estan esperando a unos amigos de California. En eso que entran dos Gangstas cargados de crucifijos de oro, camisetas imperio y toda la parafernalia. Son los amigos de California. Me empiezo a plantear si lo de buscar rastros de la Mafia no ha sido la mas brillante de mis ideas. El local es lo mas autentico de toda la ciudad, si en ese mismo momento hubiese entrado Robert DeNiro con un bate de baseball en la mano me habria sorprendido mas bien poco.

Aprovecho que los otros estan ocupados y le pregunto a Jennie por el mural. Me cuenta que este local pertenecio a Al Capone y que en su momento ocupaba media calle y los dos pisos superiores. Me ensenya una puerta y me dice que por ahi se subia a los pisos de arriba. Le pregunto si ahi es donde se escondian para beber y ella, con media sonrisa en la cara me dice
- Nada de eso, bebian aqui mismo, delante de todos. Capone lo controlaba todo. Controlaba el crimen. Sabes?

Jennie me dice que a su jefe no le gusta que se hagan fotografias dentro del local, y tampoco estamos como para jugar con el propietario de The Green Mill. Sin duda el local mas guapo de Chicago y la anecdota mas cool de todo el viaje. Menudo pedazo de historia viva.

1 Comments:

At 9:42 a. m., Blogger lupe said...

ooooh! que gran "rondalla"! Mola molt! Això de que si hagues entrat el Robert de Niro no t'hauries sorprès gens,però, ... no cola! Te li hauries tirat als peus!!! :-)
Bon viatge!

 

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